¡Prometía ser un día diferente!
Miren e Iñaki iban a asistir a una reunión con otras empresas que bajo el título “Estrategia e Innovación” organizaba un prestigioso programa del entorno.
Era además una oportunidad de dejar el atribulado día a día, alejarse de la oficina, encontrarse con otros colegas con inquietudes similares y escuchar otros planteamientos.
Miren estaba cercana a
Iñaki, su sobrino, era joven , lleno de vitalidad, ambicioso. Se había formado en la mejor “business school” del entorno y parecía llamado a llevar a la empresa a dar un salto cualitativo y cuantitativo para poner la empresa entre las mejores de Europa en su sector. Suplía su falta de habilidades para la comunicación con una potente formación académica y una capacidad de trabajo a prueba de bombas.
Cuando se inicio la sesión el gesto de Miren parecía cansino, ¡es producto de la enfermedad! pensó para sí Iñaki.
Cuando Mikel, el ponente de la charla, inició su presentación enseguida se fijo en la desigual pareja que formaban Miren e Iñaki.
Antes de empezar propiamente la sesión preguntó con qué expectativas había venido cada participante al taller formativo.
Iñaki enseguida contestó que sobre todo quería aprender nuevos conceptos, nuevas teorías, metodologías concretas para abordar el proceso de innovación de la manera más eficaz posible. El brillo en los ojos de Iñaki transmitía pasión por aprender.
Miren por su parte, en un tono más pausado, comentó que quería escuchar otros puntos de vista para enriquecerse y que estaba fundamentalmente abierta a aprender.
Hecha la ronda completa de presentaciones Mikel inició su exposición.
Empezó por reconocer que el enfoque de la cuestión que iba a hacer partía de sus creencias y que no era ningún dogma. Y así planteó que en su criterio el carácter de la estrategia es fundamentalmente emocional, al punto que en su opinión una estrategia es potente cuando se desarrolla desde el querer. Definió la estrategia como la combinación de muchos quieros para conseguir un quiero convergente común.
Apeló a la fuerza del deseo para establecer el objetivo común de cualquier organización, porque de esa manera se puede movilizar suficiente energía para alcanzar los retos, para llenar de vida el proyecto empresarial.
Insistió también en buscar el objetivo dentro de la propia organización porque fuera no es posible encontrarlo.
Criticó las estrategias basadas en el miedo y en el control como inadecuadas para navegar por los mares de incertidumbre en los que nos movemos habitualmente.
…
A medida que desgranaba sus propuestas Miren sentía una emoción que le llenaba de satisfacción. Escucharle a Mikel le parecía una suerte de bálsamo relajante. Se sentía tan identificada con aquellos planteamientos que el brillo de su mirada alumbraba toda la sala.
Iñaki por su parte se revolvía inquieto en su asiento. Por una parte le parecía que tenían calado aquellas propuestas pero ¡eran tan teóricas! ¡Se olvidaba el ponente con demasiada facilidad de las dificultades que surgían por doquier en la gobernanza de cualquier negocio! Iñaki achacaba a la condición de consultor del ponente la subestimación de lo que realmente ocurre en las empresas donde las personas quieren trabajar lo menos posible para ganar lo más, donde se elude la responsabilidad continuamente, donde no se puede delegar la toma de las decisiones estratégicas a quienes no viven como propia la empresa… El rostro contraído de Iñaki no le pasó inadvertido a Miren que le dirigió una sonrisa comprensiva.
Tras finalizar la reunión y mientras volvían en el coche Miren le preguntó a Iñaki que tal se había sentido.
Éste confesó que sentía que había perdido la mañana pues no había aprendido nada práctico para aplicar en la empresa.
Miren sonrió pero no dijo nada.
Al cabo de un rato de silencio, Iñaki le preguntó a su vez a Miren cual era su opinión sobre la reunión.
Miren le confesó que para ella había sido una sesión rejuvenecedora.
- ¿Y eso? preguntó Iñaki.
- ¿No has sentido que hemos estado hablando todo el rato de convertir la empresa en un espacio de vida, de sentir, de emocionarse, de dar a las personas el protagonismo que les corresponde, de creer de verdad en ellas? le contestó Miren
- ¿Pero no ves tía que todo eso no es real, son paparruchas, es pura fantasía, es ilusión, es palabrería? Lo que vale es conseguir resultados, ser rentable, competitivo, ganar en productividad, tener controlados los procesos, adelantarse a la competencia, crecer, tener buenos indicadores para saber reaccionar a tiempo… le respondió Iñaki acaloradamente
El silencio de Miren le irritó a Iñaki que interpretó el silencio como desdén.
La mirada de sufrimiento de Iñaki hizo que por fin Miren empezará a hablar
- Iñaki, en mi opinión es justo al revés. Son los libros habituales de management lo que son paparruchas. Son las teorías de demasiados gurús las que se alejan de
Iñaki se quedó mudo, boquiabierto, pensativo. Miren le volvió a sonreír cariñosamente
Al de un rato Iñaki musitó:
- ¡Si no lo creo, no lo veo!
PD: Le dedicó este cuento a Alfonso que es un primo lejano de Mikel el charlatán de la historia y a Almudena que recientemente me regaló otro cuento.
11 comentarios:
Hola, Borja
Soy Alfonso...
me ha emocionado tu cuento...
Gracias....
Gracias Borja por el cuento…. Gracias Miren por ayudarme a entender: “convertir la empresa en un espacio de vida, de sentir, de emocionarse, de dar a las personas el protagonismo que les corresponde…” es lo mismo que “mejorar resultados, ser rentable, ganar en productividad, mejorar los procesos…”. Al desarrollarnos como personas, se desarrolla la empresa…. Porque la empresa SOMOS las personas… (almudena)
hola Borja,
realmente el cuento que nos "cuentas", es el fiel reflejo de lo que ocurre en muchas de nuestras empresas. la transformación social es algo que nos va a costar mucho, pero es un camino que decididamente lo tenemos que recorrer.
hasta pronto
Yo también me lo creo, Borja. Cada vez somos más. Los tenemos "arrodeaus". ;-)
Es un buen cuento, tiene personaje mejor y personaje peor que pueden ser clasificados como tales, según las circunstancias del lector.
Desde que nos expulsaron del Paraíso y a pesar de la buena voluntad general por vivir en un Mundo mejor, nuestros bolsillos están llenos de llaves y parece que necesitamos Justicia y cárceles.
Las empresas son micromundos con disparidad de intereses y conflictos. Merece la pena intentar encontrar un equilibrio razonable para que trabajar deje de ser la maldición bíblica.
(Angel)
Alfonso, a mi sí que me emociono tu exposición. Empezaste a ritmo lento. Escuchando sin prisa. Al punto que yo veía que las tres horas se podían consumir casi sin darnos cuenta y cuando menos lo esperaba emergiste con un discurso diferente, atrayente, directo. Me hiciste disfrutar. Así que pense como podía hacer llegar tu regalo a quienes no pudieron acudir a aquella sesión. ZORIONAK berriro!
De nada anónimo (Almudena)! Al fin y al cabo has sido tu misma quien ha hecho esa identificación. Gracias a ti por aportar esa clave de que el desarrollo de las personas es lo que permite el desarrollo de las organizaciones. ¡Siendo tan simple porque lo practicaremos tan poco!. Habrá que hablar con quienes diseñan los programas formativos de la Universidad para que incluyan estas distinciones
Gracias también a ti Mikel! Tiene miga eso de tomar conciencia que el cuento que nos contamos es reflejo de las gafas con las que miramos. Que el mundo en el que vivimos es el que construimos con nuestra manera de mirar. Que quien mira y lo mirado son inseparables. Yo con mis gafas veo que cada vez somos más los que queremos disfrutar recorriendo el camino de la transformación social necesaria para reclamar el protagonismo de las personas en la construcción de las nuevas organizaciones
Gracias maestro Julen! Tú que eres un estratega en el desvio de camiones por Urioste tal vez nos puedas sugerir pistas para que la táctica del arrodeamiento sea efestiva.
Interesantes tus aportaciones anónimo (Angel). Con ese nombre no me extraña que mentes el Paraiso, aunque ya sabes que dicen de buena tinta que el Paraíso existe y está en el Casco Viejo de Bilbo. Por lo demás totalmente de acuerdo con lo de que las llaves que estamos buscando están muy cerca, solo que dentro de nosotros y a veces cuando miramos pa dentro lo vemos todo oscuro. Lo de buscar el equilibrio me parece también fundamental: como hacer del trabajo un espacio de crecimiento y desarrollo, como entablar relaciones sanas con quienes trabajamos, como denunciar las situaciones de injusticia que se manifiestan.. como llenar de VIDA ese sitio en el que pasamos en torno a 8 horas al día
Gracias también a diversa gente que por otros medios me ha manifestado su reconocimiento
Y gracias también a Mikel, Miren e Iñaki que cada uno desde su prisma están en búsqueda de su propio camino
Aupa Athletic!!
Alfonso, a mi sí que me emociono tu exposición. Empezaste a ritmo lento. Escuchando sin prisa. Al punto que yo veía que las tres horas se podían consumir casi sin darnos cuenta y cuando menos lo esperaba emergiste con un discurso diferente, atrayente, directo. Me hiciste disfrutar. Así que pense como podía hacer llegar tu regalo a quienes no pudieron acudir a aquella sesión. ZORIONAK berriro!
De nada anónimo (Almudena)! Al fin y al cabo has sido tu misma quien ha hecho esa identificación. Gracias a ti por aportar esa clave de que el desarrollo de las personas es lo que permite el desarrollo de las organizaciones. ¡Siendo tan simple porque lo practicaremos tan poco!. Habrá que hablar con quienes diseñan los programas formativos de la Universidad para que incluyan estas distinciones
Gracias también a ti Mikel! Tiene miga eso de tomar conciencia que el cuento que nos contamos es reflejo de las gafas con las que miramos. Que el mundo en el que vivimos es el que construimos con nuestra manera de mirar. Que quien mira y lo mirado son inseparables. Yo con mis gafas veo que cada vez somos más los que queremos disfrutar recorriendo el camino de la transformación social necesaria para reclamar el protagonismo de las personas en la construcción de las nuevas organizaciones
Gracias maestro Julen! Tú que eres un estratega en el desvio de camiones por Urioste tal vez nos puedas sugerir pistas para que la táctica del arrodeamiento sea efestiva.
Interesantes tus aportaciones anónimo (Angel). Con ese nombre no me extraña que mentes el Paraiso, aunque ya sabes que dicen de buena tinta que el Paraíso existe y está en el Casco Viejo de Bilbo. Por lo demás totalmente de acuerdo con lo de que las llaves que estamos buscando están muy cerca, solo que dentro de nosotros y a veces cuando miramos pa dentro lo vemos todo oscuro. Lo de buscar el equilibrio me parece también fundamental: como hacer del trabajo un espacio de crecimiento y desarrollo, como entablar relaciones sanas con quienes trabajamos, como denunciar las situaciones de injusticia que se manifiestan.. como llenar de VIDA ese sitio en el que pasamos en torno a 8 horas al día
Gracias también a diversa gente que por otros medios me ha manifestado su reconocimiento
Y gracias también a Mikel, Miren e Iñaki que cada uno desde su prisma están en búsqueda de su propio camino
Aupa Athletic!!
Aupa Borja,
Enhorabuena por tu relato. No te voy a decir que realmente me he emocionado al leerlo, porque entonces pondrás en duda que soy del Casco Viejo de Bilbao,...... :-), pero así ha sido.
Es muy importante que desde la dirección de las empresas seamos los primeros convencidos de las mejoras de este tipo de transformaciones para convivir con cariño y respeto con las personas (algunos lo estamos).
Pero no es un camino fácil, porque algunas personas que cuesta mucho hacerles ver que este cambio, es en serio, y es bueno para todos, ellos y nosotros... y surgen pequeños o grandes conflictos en este sentido.
Si "Miren" fuese real, me gustaría invitarla a un cafecito y que nos contara -a todos/as- su visión de la empresa.... Sería de quitarse la txapela!!
Enhorabuena por todo y Un saludo
Alfredo - Iparbit
Borja me parece fantástico, empezando por el título porque pone " patas arriba" algunas actitudes y creencias con las que vivimos y en base a las que actuamos. La emoción y la acción son un círculo, el actuar nos produce emociones pero es la emoción de hacer algo la que nos conduce a actuar.
Por cierto Alfredo Sanz dice " si Miren fuese real..." Pues fíjate yo creo que hay muchas personas como ella y otras que llegarán a sentir la necesidad de creer que la empresa debe ser un espacio de vida, de desarrollo y por supuesto de diversión, ¿por qué no? Otras muchas lo son y no se atreven a darse a conocer.
Antes hablabas de estas cosas y te llamaban " floja" pero curiosamente ahora reconocen que aquello que decías no era del todo descabellado. Cada vez hay más adeptos a esta forma de pensar. ¡Viva!
Bueno Borja, gracias por el cuento y apúntame a tu lista de lectores.
Hasta pronto
Nekane
Gracias Alfredo por tu comentario!
No sé si el camino es facil o no, lo que intuyo es es que no sé trata de convencer a nadie. Simplemente se trata de creer de verdad en las personas, de ser coherente con ello y... de dejar que se produzca la magia. Recuerda el título: Si no lo creo no lo veo.
Por lo demás el mundo está lleno de muchas Miren, ponte las gafas de creer y las verás por doquier.
Animo!
Gracias Miren, digo Nekane!
No, mi cuento no pone ninguna creencia "patas arriba". Es tu mirar el que lo pone patas arriba. Cada cual construimos el mundo en el que vivimos en base a nuestras interpretaciones y demuestras que Miren y tú habéis compartido experiencias y anhelos.
Cada vez somos más, así que ánimo que les tenemos rodeados ja ja
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