Si hiciéramos el juego en el que me dices una palabra y yo te digo lo primero que me viene a la cabeza, si me dijeras transparente seguro que te diría cristal o agua, depende de mi estado de ánimo.
Si nos quedamos con cristal, y lo relacionamos con la administración, tendríamos una "administración cristal", que deja ver a su través, que es sencilla, que a veces tiene imperfecciones, que protege, que es dura, pero a la vez es frágil.
De esta forma la administración debería ser una simplificación de la administración actual, sin términos ininteligibles, sin caja negra, admitiendo los errores y asumiéndolos, aprendiendo de ellos.

Si me quedo con agua, me quedo con la idea de inmensidad, de apertura, de para todos, de torrente. Un "administración agua" deja que le den forma las personas para las que trabaja, las personas a las que atiende, es una administración que moja, no pasa sin más, que se extiende, pero a la vez es escasa, así que administra con cautela sus recursos, porque son limitados y muy valiosos.
¿Existe alguna posibilidad de que no ganásemos todas las personas si la administración fuese mas simple, abierta, a la medida de las necesidades de cada uno, una administración que comparte, que aprende de sus errores, que construye en comunidad, que crea con la ciudadanía, una administración cercana?
Por cierto, gracias a Óliver por su foto.
8 comentarios:
La palabra "todos" es un agente universal (en términos PNL) Supongo que te refieres a una gran mayoría. Tal vez cabe preguntarse quién gana con lo ocntrario y seguro que hay respuesta.
Es cierto que todos, nadie, siempre, nunca...provocan cierta indeterminación. en este post, cuando digo todos, me refiero a la mayoría de las personas que formamos la sociedad. Está claro que en la mayoría de los colectivos, siempre hay alguien que gana si se trabaja de una forma más hermética. Pero desde mi punto de vista, y es una opinión (o igual hasta una creencia), de esa forma seguro que las personas que gana son menos.
La mayoría de la gente, incluyendo a todos los que no tienen interes personales torticeros, desean una administración más transparente.
Existe un problema cultural para hacer el cambio, pero también un problema mucho más operativo: los que tenemos que hacerlo estamos perplejos por qué no sabemos qué es lo que hay que hacer para lograr esa transparencia.
Una sugerencia: abrir a la participación y que nos digan lo que quieren. Ya pasó el tiempo de "todos tomamos txikito".
A la hora de ser transparentes, de simplificar, de...nos encontramos millones de obstáculos "burocráticos" que son como muros de difícil escalada.
Pero, aunque preguntar a las personas que es lo que quieren o esperan de nosotros es un buen paso, los prosumidores de administración creo que decías, ¿no?, en mi opinión no deberíamos "escurrir el bulto", y deberíamos tomar la responsabilidad que como personas que trabajamos en la administración tenemos, y actuar en consecuencia.
Y ese es el verdadero reto.
Desde luego, no hay que escurrir el bulto, pero podemos ser responsables de que funcione bien algo que se construye de abajo arriba. Y será más fácil que acertemos.
Por ejemplo, ¿qué información desean los ciudadanos que estén accesible?, y ¿agregada de qué manera? O ¿es preferible dejarles entrada a los datos brutos y que iniciativas particulares se encarguen de interpretarlos?
Comparto contigo que es importante saber qué es de verdad lo que demandan las personas. Y construir sobre eso.
Y a eso añado que somos nosotros los que debemos dar el primer paso, sin quedarnos inmóviles alegando que el sistema es muy rígido y que nada podemos hacer ¿no crees?
Of course, Saioa.
Pues en mi humilde opinión: "si, es la respuesta a la pregunta"... en cuanto que quien piensa que pierde, no lo hace realmente. Las oportunidades siempre son ganacia, si bien hay que reconocer que, tal vez por el momento, la sociedad no está del todo preparada. Con todos lo contras posibles, merece la pena ir inculcando para que generar masa crítica y así llegar a una verdadera cultura de la participación.
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